No somos totalmente conscientes del gran poder que ejerce la mente sobre nuestro ser y en multitud de ocasiones sobre nuestro cuerpo, en consecuencia sobre nuestra salud.

Puede repercutir no sólo a nivel emocional sino también físicamente.

En esta ocasión haré mención a la “ansiedad” (nada agradable) pero por desgracia gran parte de la población sufre o la ha sufrido en algún momento o etapa de su vida.

Desgraciadamente en la actualidad, hay una gran mayoría sufriéndola, debido a la situación actual en la que vivimos, y hay que aprender a reconocer los síntomas y combatirla.

Una enfermedad de gran importancia y que mucha gente que nunca la ha padecido se burla, piensa que estás loco e inclusive llegan a decir que uno mismo se lo inventa y se lo crea y cree.

Pues ya me gustaría decir que es así y que no tiene importancia y que la dichosa ansiedad no existe, pero no es así.

A cada persona se le manifiesta de diversas formas.

Entre los síntomas podemos destacar: aceleración del corazón, palpitaciones, angustia, vómitos, mareos, desmayo, sudoración, frío, temblores, agarrotamiento de extremidades tales como las manos y piernas, miedo, pánico……incluso llega un punto en un ataque de ansiedad que la sensación que te provoca es que te vas a morir.

estres

Dentro de estos síntomas cabe destacar que hay gente que lo puede subsanar dando un paseo, hacer respiraciones, ejercicios de relajación, yoga, escuchar  música……… pero hay otro tipo de ansiedad que ataca al estomago.

Los nervios cuando atacan al estomago son muy malos, ya no es suficiente con los síntomas ocasionados por una crisis de ansiedad, que a demás se ha de paliar con los síntomas provocados al estomago, tales como: Indigestión, nauseas, vómitos, ardor, acidez, reflujo, dolor fuerte de estomago (generalmente en la boca del estomago), inflamación del estomago y la inflamación conlleva a gases, indigestiones, nauseas, vómitos, gastritis, ulcera…….. en fin, una rueda.

La pescadilla que se muerde la cola.

Así que cuando ya nos ataca a un órgano de nuestro cuerpo y normalmente al estomago ya que es el órgano de los nervios necesitamos de ayuda especializada.

Debemos dirigirnos al digestivo para que nos haga todas la pruebas necesarias para descartar cualquier otro tipo de enfermedad.

Descartar por ejemplo, esofagitis, ulcera, hernia de hiato, celiaquia, infecciones del intestino, etc.

Y sobretodo recurrir al psicologo-psiquiatra para detectar el foco de la ansiedad y empezar a tratarla. Si no damos con el foco que nos está provocando dicha ansiedad no vamos a acabar con ella.

De echo aparece en cualquier momento, a cualquier hora, en cualquier lugar.

Así, sin mas; sin avisar. De improvisto. De repente. Igual estás perfectamente (hasta sonriendo) y a los cinco minutos te ves envuelta en un ataque de ansiedad.

Cuando os de una crisis muy fuerte recomiendo hacer respiraciones en una bolsa de papel. Siempre inspirar por la nariz y expirar por la boca.

Salud mental

Respiraciones fuertes y profundas.

Para el día a día podéis hacer un ritual de ejercicios relajantes de respiraciones. Respiraciones abdominales que es donde se concentran los nervios y respiraciones toracicas para poder equilibrar cuerpo y mente.

Respiraciones a medida en la que vamos tensando y destensando cada parte de nuestro cuerpo; cuello, cara, boca, mandíbula, cejas, manos, brazos, etc.

También podemos taparnos una aleta de la nariz cuando hagamos respiraciones e ir alternando la aleta a tapar.

Podemos hacernos masajes entre el dedo índice y pulgar.

Tenemos que intentar alejarnos de los medicamentos como los ansiolíticos (que ya se que en multitud de ocasiones son extremadamente necesarios) porque las demás alternativas naturales tienen su efecto mucho mas lento.

Yo a continuación os voy a dejar unos enlaces.

Uno de ejercicios de relajación basados en las respiraciones y visualizaciones y otro con infusiones que son útiles para cuando el estomago se aqueja.

Si queréis evitar tratamiento de medicina tradicional porque a la larga las pastillas, medicamentos, ansiolíticos… (como queramos llamarles), nos van a perjudicar y traen consigo efectos secundarios, podéis recurrir a la homeopatía (que, para mí, ofrece un efecto placebo impagable para estos casos).

Tratamientos naturales que no perjudican nuestro organismo y sin efectos secundarios.

Espero que os sirva de ayuda y que la gente que está atravesando por esto, en breve lo supere.

Tenemos que ser más fuertes que nuestra mente, tenemos que saber controlar la mente, la ansiedad, los nervios; tenemos que pensar en positivo para atraer lo bueno porque muchas veces si pensamos en negativo es lo que atraemos y es lo que nos acaba ocurriendo.

Por ejemplo, si tienes miedo a comer porque te vaya a doler el estomago, no pienses en que te va a doler, no pienses en que la comida por culpa de esa ansiedad te va a sentar mal, piensa todo lo contrario:

“que bien me voy a sentir cuando termine de comerme este pedazo de bocata. No me va a doler el estomago. Me va a sentar genial. Que sabroso está. Como estoy disfrutando mientras me lo como……”

porque si ya vamos con la mente pensando en todo momento que va a ocurrir lo contrario, en muchas ocasiones ocurre porque tu mente es muy poderosa, ya va con esa idea y hace que te sientas asi.

A demás, para la gente a la que la ansiedad ataca a su estomago recomiendo, comer saboreando cada bocado, disfrutando de la comida, por supuesto comer muy despacio, masticándolo muy bien.

Comer muy poca cantidad pero muchas veces al día. Evitaremos dolores y pesadez de estomago y por supuesto la inflamación.

No consumáis alcohol,  ni bebidas gaseosas, ni fuméis porque aumenta la irritación del estomago.

La mente es muy poderosa y juega muy malas pasadas. Hace que no podamos alejarnos de los pensamientos que nos lo provocan y nos impide disfrutar del día a día, de cosas que nos aporta la vida como la naturaleza, de la compañía de nuestros amigos, y nos supone tener problemas con nuestra pareja y no disfrutar de la diversión, de nuestra familia.

Nos perdemos muchas cosas y no podemos dejar que pueda con nosotros, porque tenemos capacidad suficiente para ser fuertes y superarlo.

Constancia, paciencia, dediquémonos tiempo y que no nos de vergüenza pedir ayuda y recurrir a un especialista.

Sonriamos a la vida que ya sólo el hecho de estar vivos ya es un motivo de alegría en nuestras vidas y deberiamos de celebrarlo cada día que pasa.

ANIMO y A POR TODAS!!!!!! No estas sol@ en esta enfermedad.

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